Por qué huele mal el aire acondicionado y cómo limpiarlo

El aire acondicionado huele mal por la humedad y el polvo acumulados dentro. Cómo limpiar filtros y rejillas en casa y cuándo llamar a un técnico.

El aire acondicionado huele mal casi siempre por la humedad que se queda dentro: el agua que condensa en el evaporador y en la bandeja, sumada al polvo de los filtros, alimenta moho y bacterias que el aparato reparte por la habitación al encenderse. Se corrige limpiando filtros y rejillas, dejando secar bien y, si el olor sigue, llamando a un técnico.

Suele pasar el primer día de calor: enciendes el split después de meses parado y sale un olor a humedad o a cerrado que llena el salón. No es que el aparato esté roto. Es que dentro se ha acumulado lo que no debería, y la limpieza básica la puedes hacer tú en una tarde.

¿Por qué el aire acondicionado echa mal olor?

Un split enfría haciendo pasar el aire por un evaporador, un panel de láminas metálicas frías donde la humedad del aire se condensa en agua. Esa agua cae a una bandeja y sale por un tubo de desagüe. Si el filtro está sucio, el polvo se pega a las láminas húmedas; si el desagüe se obstruye, el agua se estanca. Oscuridad, humedad y suciedad son justo lo que necesita el moho.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos lo resume en su guía sobre moho y humedad: para controlar el moho hay que controlar la humedad, y la limpieza no está terminada hasta que se resuelve el problema de agua. En un aire acondicionado, eso significa filtros limpios, desagüe libre y un aparato que se seque.

No todos los olores son iguales. El olor a humedad o a cerrado es el de la suciedad acumulada y se arregla con limpieza. Un olor a quemado, a plástico caliente o a algo químico es otra cosa: apaga el aparato y llama a un técnico.

Lo que necesitas antes de empezar

No hace falta un kit profesional. La limpieza doméstica cubre filtros, rejillas y carcasa, que es donde se acumula la mayor parte de la suciedad que tú puedes alcanzar:

Aspiradora o cepillo suave
polvo de los filtros
Agua y jabón neutro
lavado de filtros
Paño de microfibra
rejillas y carcasa
Un sitio a la sombra
secado de los filtros

Lo que queda fuera es la parte eléctrica, el circuito de refrigerante, el motor y la turbina interior. Cualquier intervención ahí corresponde a un técnico autorizado, y mojar la placa o los contactos puede estropear el equipo.

Cómo limpiar el split paso a paso

El orden evita que vuelvas a ensuciar lo que ya está limpio:

Paso Qué hacer
1. Desconectar Apaga el equipo y quita la corriente
2. Sacar los filtros Levanta la tapa frontal y retira las mallas
3. Aspirar y lavar Quita el polvo y lava con agua y jabón neutro
4. Limpiar rejillas Pasa un paño húmedo por lamas y carcasa
5. Secar y montar Espera a que todo esté seco antes de encender

En el paso 3, aspira primero por la cara sucia para no meter el polvo más adentro de la malla, y luego lava con suavidad, sin cepillos duros que la deformen. Si al quitar los filtros ves las láminas del evaporador sucias, no las rasques: son muy finas y se doblan, y su limpieza a fondo es trabajo del técnico.

El secado es la parte que no se puede saltar. Montar los filtros húmedos devuelve al aparato la humedad que provoca el olor. Déjalos secar al aire, a la sombra, sin secador ni calor directo, y solo entonces vuelve a colocarlos.

💡 Consejo de App Sprays: cuando termines la temporada, pon el aparato unos minutos en modo ventilador antes de apagarlo del todo; el interior se seca y en primavera arranca sin ese olor a cerrado.

¿Cada cuánto hay que limpiarlo?

La OCU, en sus consejos de uso del aire acondicionado, recomienda limpiar los filtros al menos una vez al año y revisarlos con más frecuencia si el aparato se usa mucho o si también lo usas como calefacción con bomba de calor. El momento natural es justo antes de la temporada, no cuando ya huele.

Los veranos cada vez exigen más horas de aparato. La Agencia Estatal de Meteorología lo dejó claro en su balance del verano de 2025, con 24,2 °C de media en la España peninsular y 33 días bajo ola de calor:

Fue el verano más cálido desde el comienzo de la serie en 1961.

Con tantas horas de uso seguido, un filtro limpio a mitad de temporada marca la diferencia entre un aire que refresca y uno que huele.

Cuándo hace falta llamar a un técnico

Si después de limpiar filtros y rejillas el olor sigue, la suciedad está donde tú no llegas: en el evaporador, en la turbina o en la bandeja y el desagüe. Llama también si el aparato gotea por dentro de la casa, si enfría menos que antes, si hace ruidos nuevos o si notas olor a quemado. La OCU aconseja recurrir a un profesional cuando hay anomalías para que verifique el líquido de refrigeración, porque una fuga o un fallo de presión reduce la eficiencia.

Una vez el aparato está limpio y seco, el olor a humedad desaparece del aire, y si quieres que la habitación huela además a algo agradable, perfuma la estancia, nunca el propio aparato: no pulverices ambientador dentro del split ni hacia las rejillas. Dos o tres pulsaciones al aire en el centro del salón bastan con nuestros sprays y los recambios Matic para la máquina dosificadora.