Qué debe saber una droguería para vender insecticidas

Qué es un biocida de uso por el público en general, qué debe comprobar la tienda en la etiqueta y cómo aconsejar al cliente contra cucarachas y hormigas.

Para vender insecticidas, una droguería debe comprobar que cada producto es un biocida autorizado para uso por el público en general, con su número de registro, su sustancia activa y sus instrucciones en la etiqueta, y saber aconsejar al cliente cómo usarlo: dónde pulverizar, cuánto ventilar y cómo proteger a niños, mascotas y peces.

El insecticida es uno de los productos que más preguntas genera en el mostrador. El cliente llega con cucarachas en la cocina o un rastro de hormigas en el balcón y quiere saber qué funciona y si es peligroso. La tienda que sabe responder vende más y vende mejor.

¿Qué es un biocida de uso por el público en general?

Un insecticida doméstico es un biocida, y en la Unión Europea solo puede venderse si está autorizado según el Reglamento (UE) 528/2012. La autorización fija para qué se puede usar el producto y quién puede usarlo: algunos están reservados a profesionales y otros están autorizados para el público en general, que es lo que necesita un producto que se vende en una droguería.

En España, el registro de biocidas lo lleva el Ministerio de Sanidad, que en su página sobre el Registro Oficial de Biocidas recoge tanto los productos autorizados con el reglamento europeo como los que siguen en el registro nacional de plaguicidas. Ese número de registro es el que debe aparecer en la etiqueta.

Si un producto lleva en la etiqueta que su uso está limitado a profesionales, no es para el lineal de una tienda de barrio.

Lo que la tienda debe comprobar en la etiqueta

El reglamento de biocidas enumera lo que la etiqueta del biocida debe mostrar de forma clara e indeleble. Para la tienda, estas son las comprobaciones que importan:

Dato de la etiqueta Por qué importa en la tienda
Sustancia activa y concentración Es lo que el cliente pregunta
Número de autorización Prueba de que se puede vender
Nombre y dirección del titular A quién reclamar
Usos autorizados Contra qué insectos sirve
Instrucciones de uso y dosis Lo que debes poder explicar
Lote y caducidad Para no vender un envase pasado
Categoría de usuarios Si es para el público en general

La etiqueta debe incluir también los efectos adversos probables con instrucciones de primeros auxilios, cómo eliminar el envase y, cuando procede, el plazo de ventilación antes de volver a ocupar la zona tratada. Si alguno de estos datos falta o el envase llega dañado, devuélvelo al proveedor.

¿Qué puede decir la tienda al recomendar un insecticida?

Aquí la ley es más estricta de lo que muchos comerciantes creen. El reglamento prohíbe que la publicidad de un biocida lo presente de forma que induzca a error sobre sus riesgos o su eficacia, y prohíbe expresamente palabras como «no tóxico», «inofensivo», «natural» o «respetuoso con el medio ambiente». Esa prohibición de reclamos vale también para el cartel que pongas en el lineal.

Todo anuncio de un biocida debe incluir además una frase fija, que te sirve como regla para cualquier cartel o publicación en redes:

Utilice los biocidas de forma segura. Lea siempre la etiqueta y la información sobre el biocida antes de usarlo.

Reglamento (UE) 528/2012, artículo 72, Diario Oficial de la Unión Europea, L 167, 27 de junio de 2012

Lo que sí puedes hacer es explicar lo que dice la etiqueta: contra qué insectos actúa, cómo se aplica y qué precauciones exige. Esa explicación es la que el cliente agradece y la que te diferencia del supermercado.

Cómo aconsejar al cliente contra cucarachas y hormigas

El consejo de mostrador se resume en cuatro pasos, y todos salen de la etiqueta y la ficha del producto.

Primero, preparar la estancia: retirar o tapar alimentos y utensilios y sacar a personas y animales. Segundo, pulverizar donde pasan los insectos y no al aire: grietas, zócalos, rincones, marcos de puertas y ventanas y zonas de paso, a unos 30 a 50 centímetros. Tercero, dejar actuar el tiempo que indica la etiqueta y ventilar antes de volver a ocupar la habitación. Cuarto, lavarse las manos.

Hay tres avisos que conviene dar siempre. Mantener el producto fuera del alcance de los niños. Tener especial cuidado con los gatos, porque los piretroides como la deltametrina son especialmente tóxicos para ellos. Y tapar o retirar peceras y acuarios, porque el producto es tóxico para los peces.

Ayuda también explicar el formato. Uno pequeño sirve para tratar puntos concretos, como grietas y rendijas; uno grande, para hacer barrera en superficies amplias y zonas de paso. Con el calor la demanda sube, así que amplía el lineal en primavera y verano y guarda los envases lejos de fuentes de calor y del sol del escaparate, porque son recipientes a presión.

💡 Consejo de mostrador: pregunta siempre si hay mascotas en casa antes de recomendar el producto. Es la pregunta que más confianza genera y la que evita la mayoría de los problemas después.

Para el lineal, lo que más ayuda al cliente es un producto que se explique solo en la etiqueta. Nuestro insecticida para rastreros lleva deltametrina al 0,2 %, actúa por contacto e ingestión sobre cucarachas, hormigas y otros rastreros y mantiene su efecto hasta 3 meses sobre superficies no porosas, con dos formatos: 405 ml para tratamientos puntuales y 750 ml para hacer barrera en superficies amplias.